¿Cómo se activan o insertan programas en nuestra mente a través de la conexión con el inconsciente colectivo?

En el artículo anterior habíamos explicado que la manipulación de la psique humana se realiza desde la conexión con el inconsciente colectivo, energéticamente, a través de la esfera mental preconsciente, y que desde esta se nos están activando diferentes miedos y programas para que desistamos de trabajar en nosotros mismos en el proceso de cambio evolutivo, insertando todo tipo de formas mentales asociadas a la idea de que “no es real”. Para llegar a entender porqué hemos realizado la desprogramación de la última entrada, y la necesidad de bloquear este tipo de procesos manipulativos en el futuro, vamos a explicar en detalle su funcionamiento, a nivel “técnico”, para comprender cómo es posible que nos puedan activar, “remotamente”, los miedos y pensamientos de los que hemos hablado en el anterior post.

Todo se sube y almacena en el IC

Bien. Sabemos que todo lo que el ser humano piensa, emite o procesa mentalmente es almacenado automáticamente en el inconsciente colectivo, en sus diferentes niveles locales, regionales o globales a los que estamos conectados. Los programas que posee la esfera mental preconsciente, una parte de ellos, son los que se encargan de subir a esta balsa y repositorio mental todo aquello que le llega, como si hiciera una copia de seguridad de los datos y estímulos que recibe. Esto permite que la humanidad guarde a nivel del plano mental, para cada una de las diferentes realidades del planeta, una copia de las burbujas y procesos mentales que los seres humanos generamos constantemente, y hace que todo lo que pensamos, ideamos, imaginamos, fantaseamos, soñamos y proyectamos mentalmente, se almacene por completo en nuestro IC sin que se pierda ni uno solo de los paquetes de datos emitidos por ninguno de nosotros.

Por otro lado, en el sentido contrario funciona de igual manera, todo lo que existe y está almacenado en los diferentes ICs se baja a nuestra mente, y de ahí a nuestro cuerpo mental, pero existe un filtro en esta parte de la psique que limita lo que la mente preconsciente va a recoger del inconsciente colectivo, pues individualmente no tenemos la capacidad de almacenar todo el contenido del mismo, ni nos es necesario guardar las burbujas mentales generadas por otros miles de millones de personas en nuestra memoria. Así, en el canal de “bajada” de datos, se filtra todo aquello que no está destinado al uso personal, y que ya viene con una codificación distinta que indica que es lo que el filtro de la esfera mental preconsciente debe dejar pasar, o no hacerlo, para el interior de esta misma esfera, para posterior uso o funcionamiento por otros niveles de la mente.

Este proceso de codificación de la información del inconsciente colectivo se hace de forma automática por los mecanismos insertados por el sistema de control y las razas que están en poder y gestión del mismo, de manera que, a todos los datos que constantemente subimos los seres humanos de manera aleatoria y sin ningún tipo de importancia general, se le asigna un cierto tipo de código energético, mientras que, a todos los datos presentes en el IC que son de interés general, por formar parte de las estructuras comunes que sostienen la realidad en el planeta, o porque forman parte de la programación que se quiere insertar en la mente de todas las personas, se les asigna otro distinto que está codificado para ser aceptado por el filtro, idéntico, que todos tenemos en esta esfera.

Puesto que este proceso es automático, las razas que crearon las primeras “versiones” del hoy homo sapiens, vieron la posibilidad, a través de este mecanismo, de insertar también en la psique todo tipo de conocimientos, ideas, programas de control y sistemas de creencias adecuados a sus intereses y que les facilitara el control y gestión de nuestra especie, usando las religiones, la educación, los sistemas culturales, etc. Así, debido a que el mecanismo de “copia de seguridad” y “actualización” presente en la esfera preconsciente funciona de manera autónoma y constantemente, imbuyendo ciertos programas y cualquier tipo de información en el inconsciente colectivo, automáticamente asignaron códigos (por medios tecnológicos de manipulación de la energía del IC) a la información que se “bajaba” y que quedaba registrada y almacenada en el cuerpo mental de la persona una vez recogido y procesado por la esfera mental preconsciente.

Envío de pulsos a través del filtro

Entonces, si lo que se quiere hacer es activar programas presentes en la psique de la mayoría de personas, porque forman parte de la programación estándar que todos poseemos, en vez de bajar un programa desde el IC con un código identificativo que permite que el filtro de la mente preconsciente lo deje pasar, lo que se envía es un pulso con el mismo código, pero con las instrucciones de activación de un cierto tipo de contenido mental. Es decir, sabiendo que, por ejemplo, el “miedo al cambio” se encuentra codificado para casi todo el mundo en la misma parte de la psique, del patrón conductual y de la esfera de consciencia, se envía la orden de activar ese miedo con un pulso que contiene la ubicación estándar y el código del programa a activar, pues nuestros miedos no dejan de ser programas, tanto en su vertiente mental como emocional, siendo esta última la que recoge la “carga energética” del programa miedo en cuestión y, por lo tanto, al tener cada “miedo” o programa en nosotros una frecuencia concreta, solo hay que emitir un cierto tipo de pulso con esa frecuencia hacia la psique de todas las personas para que, el filtro preconsciente lo deje pasar, llegue al repositorio de programas y al gestor de los mismos, el programa Ego, y entonces se ejecute la orden de “activar” el miedo a esto o el comportamiento de lo otro.

Como ahora mismo no podemos evitar que emitan esos pulsos ni podemos, de momento, manipular con seguridad el filtro de la mente preconsciente, aunque nuestros seres o Yo Superiores se planteen cómo hacerlo y podamos ejecutar algunos cambios más adelante, lo que podemos hacer es desprogramar, como hemos hecho, lo que pretenden que activemos en detrimento nuestro, de manera que, por muchos “pulsos” y órdenes que emitan, no haya nada que activar en nosotros y, por lo tanto, sea completamente inefectivo su intento. Con esto, podemos ver un poco más claramente el potencial que poseemos para poder llegar a ejecutar  y crear aquello que nos propongamos y conseguirlo, y a que extremo han de llegar para frenarnos, pues solo confundiendo a la personalidad pueden evitar que sigamos avanzando. Además, nos permite comprender un poco más la complejidad de la psique humana, la complejidad de los mecanismos de control que rigen la misma y la dificultad a la que nos enfrentamos todos a la hora de poder eliminar la influencia que se tiene sobre la mente, pues se actúa, como si dijéramos, por la “puerta trasera” de la mente consciente, convirtiendo nuestros potenciales y capacidades en nuestros principales oponentes, usando los mismos mecanismos presentes en la programación humana para activar lo que nos frena, en vez de aquello que nos activa, potencia y nos hace crecer.

Finalmente, como resumen, recordar que mientras existe consciencia y atención a todo este proceso, estos mecanismos pierden poder, pues solo funcionan cuando vamos “en  modo automático”, es decir, cuando dejamos que sea “Kit”, como el piloto del vehículo de aquella serie de TV “El coche fantástico“, el que lleve las riendas de la gestión de la realidad del individuo. En el momento en el que pasamos a conducir en “modo manual”, cogiendo con fuerza el volante, y el “Michael Knight” que todos somos en el interior del coche se pone a los mandos, los procesos externos de manipulación pierden una gran parte del poder que tienen ahora sobre la mayoría de personas. Allá donde hay y existe auto-observación y consciencia, no hay poder de los automatismos de la mente sobre la vida de la persona.

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