Cuerpos sutiles, centros motores y capas del sistema energético

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Siguiendo con la misma línea de aunar conceptos y nomenclaturas, que empecé con el artículo de los átomos simiente, el espíritu, la llama trina, etc., creo que es buena idea intentar hacer algo parecido con los diferentes nombres y funciones de partes del sistema energético que poseemos según son explicados por diferentes enseñanzas, escuelas o libros. Me refiero especialmente al tema de cuerpos sutiles, sus correspondientes centros energéticos y sus funciones principales.

Inicialmente, lo que todos sabemos es que el ser humano está compuesto por 9 cuerpos sutiles, que están relacionados con los siete chakras primarios y con 2 chakras extra físicos, y con los llamados centros de control del cerebro, y que se ocupan de diferentes aspectos y “tareas” de la gestión del cuerpo. Su correspondencia la podéis ver resumidamente en el esquema siguiente:

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Centros de control

Estos diferentes cuerpos, así como los vórtices energéticos o chakras que poseemos están a su vez relacionados con los llamados centros de control del cerebro, desde donde se gestiona la “maquina orgánica” que es nuestro cuerpo físico. Los centros de control principales son el centro instintivo (situado en el interior del primer y segundo chakra), el centro sexual (una sub-función del centro instintivo en el segundo chakra), el centro emocional inferior (en el interior del cuarto chakra), el centro intelectual inferior (en el interior del tercer chakra), el centro espiritual (en el cuarto chakra al igual que el centro emocional) y el centro motor (ubicado en el interior del quinto chakra).

Los centros emocionales, intelectual y espiritual se dividen en dos, teniendo todos uno inferior y otro superior. El centro instintivo se ocupa del funcionamiento interno del cuerpo, y permite que nuestra máquina funcione de forma automática, sin tener que hacer nada para respirar o para que circule la sangre. El centro motor hace lo mismo, lleva a cabo de forma automática las funciones motrices del cuerpo, para poder andar sin preocuparnos de mover los músculos o para poder hacer acciones repetitivas y mecánicas sin pensar que pasos tenemos que ejecutar en cada instante (por ejemplo, conducir).  Gracias a estos dos centros primarios, prácticamente todo lo que nos mantiene vivos se hace sin que nosotros nos demos cuenta. Por otro lado, el centro emocional, evidentemente, es el encargado de gestionar las emociones y sentimientos, procesar los estímulos y reaccionar a ellos cuando es necesario. El centro intelectual es el que razona, piensa, gestiona la memoria, ordena la información, toma decisiones al respecto, etc. Finalmente el centro espiritual es el responsable de la evolución consciente de la persona, de su conciencia, dentro del cuerpo físico usado y de la conexión con el Yo Superior.

Relación cuerpos sutiles, chakras y centros de control

Así, con esta pequeña introducción, veamos ahora los diferentes cuerpos sutiles que poseemos y a que funciones corresponden cada uno:

Primer y segundo cuerpo: El cuerpo físico + cuerpo etérico, siendo el cuerpo etérico lo que mantiene unido la estructura química y orgánica del cuerpo físico, ya que es la plantilla o molde del mismo. El cuerpo etérico está relacionado con el primer y segundo chakra, y con el centro instintivo y sexual-

Tercer cuerpo: El cuerpo emocional, lleva, acumula y procesa todas nuestras emociones, pasiones, formas energéticas emocionales y sentimientos. Está relacionado con el cuarto chakra, y con el centro emocional inferior.

Cuarto cuerpo: El cuerpo mental. Portador de todos los pensamientos, ideas, sistema de creencias, patrones de conducta, memorias, etc. Está relacionado con el centro intelectual inferior y con el tercer chakra.

Quinto cuerpo: El cuerpo espiritual. También se le llama el cuerpo causal. Está relacionado tambien con el chakra del corazón, y con el centro espiritual inferior, es decir, con la consciencia de la persona y su nivel de desarrollo.

Y hasta aquí la parte relacionada con los centros primarios. Ahora vemos el resto. Los que conocéis las enseñanzas de El Cuarto Camino os sonará lo que nos dicen lo siguiente sobre los centros superiores:

“Para comprender el trabajo de la máquina humana y sus posibilidades, hay que saber que aparte de los tres centros intelectual, emocional y motor  y de las partes que están relacionadas con ellos, tenemos otros dos centros, plenamente desarrollados y que funcionan perfectamente, pero no tienen vínculo con nuestra vida ordinaria ni con los centros a través de los cuales tenemos conocimiento de nosotros mismos. Estos otros dos son el centro emocional superior y el centro intelectual superior. Estos centros están en nosotros; trabajan todo el tiempo, pero su trabajo nunca llega a nuestra conciencia ordinaria. La razón debe buscarse en las propiedades especiales de nuestra pretendida «conciencia lúcida».

La presencia de estos centros superiores en nosotros es análoga a la de los tesoros escondidos que han buscado desde los tiempos más remotos los hombres que persiguen lo misterioso y lo milagroso; pero es un enigma mucho más grande. Todas las enseñanzas místicas y ocultas reconocen en el hombre la existencia de fuerzas y capacidades superiores — aunque en muchos casos, sólo en forma de posibilidades — y hablan de la necesidad de desarrollar las fuerzas escondidas en el hombre.

Finalmente, luego existen otros cuerpos, que corresponden al octavo chakra y al centro intelectual superior, y al noveno chakra, y centro de consciencia universal, ambos situados por encima de la cabeza, que, aunque potencialmente presentes, pocas personas los poseen activados, en pleno uso y desarrollados correctamente

Sexto cuerpo: Llamado cuerpo búdico o emocional superior. Relacionado con el centro emocional superior y con el sexto chakra.

Séptimo cuerpo: Llamado cuerpo atmico o intelectual superior. Relacionado con el centro intelectual superior y con el octavo chakra, a unos 50cm de la coronilla.

Octavo cuerpo: Llamado cuerpo ádico o espiritual superior. Relacionado con el centro espiritual superior y con el séptimo chakra.

Noveno cuerpo: Cuerpo solar. Un cuerpo inexistente, como los tres anteriores, en prácticamente la mayor parte de la población del planeta y que aparece cuando las necesidades energeticas para el crecimiento de la persona exceden aquellos recursos que pueden extraerse de los cuerpos y medios de nutricion energetica disponibles normalmente.

Tipos y niveles de conciencia en la humanidad actual

Normalmente, la mayoría de seres humanos presentamos los cinco primeros cuerpos en mayor o menor medida desarrollados, dando lugar a personas mucho más “instintivas”, si su cuerpo #1 y #2 y su centro instintivo son los que rigen sus vidas, a personas más emocionales, si su cuerpo #3 y su segundo chakra son los más activos y personas mucho más mentales, si quien rige su existencia es su cuerpo #4.

Muchas menos son las personas que poseen un sexto, séptimo o demás cuerpos suficientemente desarrollados como para que sean los que “tomen las riendas” de la vida de una persona. Esto, para los que habéis leído o estudiado a Gurdjieff, os sonará mucho a lo que el denominaba los “7 hombres”, es decir, los diferentes tipos de personas en las que podemos dividir a la humanidad según que grado de conciencia, nivel evolutivo y desarrollo tenemos. Decía Gurdjieff, que todos nacemos como “hombres #1”, “hombres #2” “u hombres #3”, y que, con el arduo y sacrificado trabajo en uno mismo, te podías convertir en un hombre #4, es decir, que fueras una persona con todos los cuerpos inferiores equilibrados y los centros de control funcionando en armonía y sin bloqueos.

Puesto que cada cuerpo obedece a las ordenes del cuerpo inmediatamente superior, una persona #1 no tiene desarrollada suficientemente la parte emocional ni mental como para sentir o razonar correctamente las cosas, de forma que actúa solo por instinto. Cuando alguien mantiene su instintos bajo control según dicten su sentir y sus emociones, entonces se convierte en un hombre #2, que no razona en general mucho las cosas, sino que actúa por una combinación de sensación e instinto. Consecuentemente, un hombre #3 ha desarrollado el poder de su intelecto para ser capaz de razonar y gestionar mentalmente sus instintos y sus sentimientos. Así, a medida que subes en esta visión de la conciencia evolutiva, el hombre #4 es aquel que ha llegado a desarrollar en armonia su parte instintiva, emocional y mental. Y está en equilibrio en todos ellos.

Ya no sigo con los hombres #5, #6 y #7 porque en este planeta son muy pocos los que tienen este tipo de nivel evolutivo, en estos momentos, así que lo dejaremos aquí para no alargarnos más. Con esto espero que veáis un poco la relación entre todos estos componentes del ser humano, en varios niveles y funciones, pero todas relacionadas, como siempre, y como no, entre si.

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