El progreso tecnológico de la humanidad y los arquetipos cíclicos de crecimiento

Continuando con la desprogramación de arquetipos y programas mentales que dificultan y limitan el avance y el progreso de cada uno de nosotros, y esperando que hayáis iniciado la eliminación de los arquetipos de “no-evolución” que habíamos explicado hace un par de artículos, indagaremos un poco más en el porqué de las resistencias que la humanidad tiene imbuidas en sí misma para “resistir” el empuje de los niveles superiores de consciencia que poseemos (alma, espíritu, Yo Superior) e impedir todo lo posible ese crecimiento y desarrollo, tanto como individuos, como grupalmente a nivel de especie.

Habíamos comentado en el artículo anterior que asimoss no deseaban que el lhulu, y luego el lhumanu, poseyeran los “instintos” naturales de crecimiento y desarrollo que vienen imbuidos en todos los seres conscientes de la Creación para avanzar, crecer, evolucionar, desarrollarse, etc. La razón, desde su punto de vista, era obvia: si tienes bloqueado el instinto de desarrollo interior de aquellos que te han de servir y ser tus “recursos”, tienes muchos menos problemas para mantenerlos en un nivel bajo de consciencia y bloqueados en su desarrollo “espiritual” (vamos a llamarlo así), de manera que será mucho más difícil que el conjunto de lhumanus y luego con el tiempo, la humanidad “sapiens” actual, avance en inteligencia, consciencia y “espiritualidad”, más allá de un mínimo, que otorgue la impresión de cambio, pero que realmente y prácticamente no lo es, al menos para el estándar evolutivo y la velocidad que toda raza siguiendo las octavas planetarias y “cósmicas” evolutivas debería llevar. Para decirlo de otra manera, la velocidad de crucero de la evolución de nuestra especie no llega a un décimo de la “velocidad” natural que, dejados sin bloqueos y sin manipulación, podríamos llevar a nivel conjunto toda la humanidad.

Mucho avance tecnológico a mucha rapidez

Por otro lado habrá personas que, viendo el desarrollo tecnológico de los últimos años, o últimas décadas, podrán refutar esta visión de “lentitud”, pues hemos avanzado en poco tiempo en conocimiento tecnológico lo que no hemos hecho en millones de años de andadura por la Tierra. Pero esto “tiene truco”, pues este avance tecnológico no es propio, sino entregado, es decir, nos están “dando” toda esta tecnología y los conocimientos para ponerla en marcha y diseminarla por todo el planeta a gran velocidad (desde el primer ordenador y la primera red al Internet de los años 90 hasta el Internet de las Cosas actual, desde los primeros programas hasta la inteligencia artificial y la computación cuántica, desde el teléfono analógico hasta las redes 5G y 6G en estudio, desde aplicaciones electrónicas y conocimientos de robótica hasta los protocolos blockchain para el desarrollo de las criptomonedas). Es decir, nos entregan todo esto y cada vez a más velocidad por motivos que van a ser difíciles de explicar, pero que tienen que ver con adecuar la humanidad al nivel tecnológico de asimoss (a siglos vista) para que el planeta, que desean convertir en su “hogar” (como vimos en la pregunta 168 del último artículo) posea las capacidades técnicas y tecnológicas que ellos requieren para “habitarlo” más cómodamente, en todos los aspectos, más allá de sus bases de operaciones actuales.

De ahí que, sin prisas, van entregando y filtrando más y más información, impresionándola en la psique de algunas personas, dando a SC parte de lo que se desea que vaya apareciendo como “novedad tecnológica”, “formando” mentalmente a ingenieros que, “de repente”, tienen ciertas ideas sobre cómo hacer nuevas cosas, etc., y, de esta manera, dejando que luego desarrollemos y pongamos todo en marcha por nosotros mismos, al ritmo que sea necesario para ello, vayamos avanzando en sistemas tecnológicos pero, evidentemente, no en conocimiento ni desarrollo en consciencia, comprensión de otros conceptos “universales”, la vida, la energía, el funcionamiento del planeta, el funcionamiento del propio ser humano, nuestra historia, y todo lo que no tenga un propósito determinado por REC para su uso y provecho futuro.

Estos planes tampoco son nuevos, es decir, llevamos más de un siglo recibiendo tecnología y desarrollándola y cada avance científico y tecnológico nos catapulta varias décadas en conocimiento, pero somos como un niño inocente en algunos aspectos que no comprende qué le están entregando ni con que motivo y, si en algún momento se diera cuenta, ya sería (quizás) demasiado tarde para revertirlo (y no hay nadie, creo, que quiera revertir el nivel de tecnología que poseemos, pues nos hace la vida más cómoda en muchos sentidos, aunque no sea esa la razón real por la cual hemos llegado a desarrollarla).

En todo caso, hemos de seguir trabajando con las herramientas que tenemos a nuestra disposición y desmontando aquello que nos impide ver todo lo anterior, y darnos cuenta de que se nos está frenando en nuestro desarrollo simplemente por varios programas instalados en la psique para ello. Ya hemos explicado como eliminar uno de estos, y vamos a seguir con otros que trabajan junto a ese en paralelo.

Si el arquetipo anterior de “no-evolución” gestionaba y bloqueaba todo lo posible el “deseo” y “necesidad innata” de todo ser consciente de evolucionar y avanzar, el siguiente programa inhibe ciertas capacidades naturales para ello. ¿Qué significa esto?

Ciclos internos de cambio en las mónadas

Estamos hechos de células que están hechas de átomos que están hechas de partículas sub-atómicas que están hechas de partículas más pequeñas que no conocemos que están formadas, millones de órdenes de magnitud más pequeños, por partículas que llamamos “mónadas” (ver glosario). Al igual que hay ciclos “cósmicos” (ver pregunta 171), hay ciclos “micro” que afectan a la evolución y desarrollo de las partículas que forman el entramado de la Creación, de la vida y de la consciencia. Esto significa que toda mónada tiene imbuido, en su energía y nivel de consciencia, que siempre hay que seguir “creciendo”, comprendiendo el “universo”, aspirando a aprender y avanzar, “sintiendo” (una mónada no siente, es una metáfora) los procesos que la llevan a convertirse en una versión “mejor” de ella misma, etc. Puesto que toda mónada posee este “ciclo interno” codificado en sí misma, toda partícula formada por mónadas lo posee en un nivel mayor, toda partícula subatómica los tiene a nivel de “pulsación energética”, todos los quarks lo imbuyen, todos los electrones, protones y neutrones lo llevan “energéticamente” en sus cargas, todos los átomos se rigen por esos ciclos, todas las células y moléculas avanzan y cambian a ese ritmo y todo ser vivo siempre está supeditado a esa fuerza innata que rige la expansión de la Creación, de la vida y de la existencia.

Por eso, para limitar o disminuir su funcionamiento, nosotros, por codificación inicial del avatar que poseemos, tenemos ciertos programas que reducen ese “ritmo” y “pulsación evolutiva” bloqueando parte del funcionamiento de esos ciclos vitales.

¿Dónde están y cómo funcionan? Están en la esfera mental preconsciente, principalmente, que es la que contiene el llamado “paradigma”, el conjunto de reglas que marca la programación base del ser humano (el equivalente al sistema operativo del ordenador) y en otras partes de la psique como el patrón metabólico. A estos programas los vamos a llamar para entendernos Arquetipos Cíclicos de Crecimiento. Estos ACC lo que hacen es bloquear algunos de los impulsos energéticos que generan las propias mónadas, y que hacen una función equivalente a un metrónomo, es decir, “marcan el ritmo” a los biorritmos “cuánticos” que han de hacer que cada partícula vaya “saltando” de nivel, frecuencia y estrato evolutivo regularmente. Puesto que no se pueden bloquear al 100%, simplemente se ralentizan lo bastante para que la velocidad evolutiva de la psique y la consciencia humana sea la mínima posible, comparado con la que tendría de ser dejada a su ritmo natural. Los conocidos biorritmos del cuerpo humano (físico, emocional, mental, etc.) son proyecciones a escala “humana” de los ciclos internos de nuestras partículas.

Para iniciar su desprogramación, la siguiente petición, múltiples veces, a nuestro Yo Superior hasta que nos indique por cualquier método de comunicación que usemos que se han eliminado del todo:

“Solicito y doy permiso a mi Yo Superior de forma permanente para que elimine y desprograme de mis esferas mentales, de mi cuerpo mental y de todos los elementos de mi psique donde están presentes los llamados “arquetipos cíclicos de crecimiento”, borrándolos permanentemente, así como los programas de protección de los mismos y cualquier dispositivo, barrera o sistema colocado para impedir su acceso y eliminación. Solicito y doy permiso permanente para que se reajusten los ciclos evolutivos de todas mis partículas, en todos mis cuerpos y estructura energética al ritmo natural que estas deberían llevar si no estuvieran siendo bloqueados por estos arquetipos. Solicito y doy permiso permanente a mi Yo Superior para reajustar todos los biorritmos internos a los nuevos ciclos de crecimiento y evolución, hasta que se encuentren a la velocidad más acorde a mi bien mayor y al proceso de crecimiento necesario para mi aprendizaje, evolución y desarrollo personal. Gracias.”

¿Cuál es el objetivo de esta desprogramación? ¿Vamos a poder revertir con esto que asimoss sigan “terraformando” la sociedad y el planeta a sus deseos? No, pero vamos a acelerar nuestra salida de este nivel 7,8Hz, pues los propios ciclos internos naturales puestos a su velocidad real de funcionamiento generan literalmente un proceso de crecimiento interior que no conoce barreras si estas no se encuentran en el interior de la mente de cada ser humano. De igual manera que no se puede parar la vida y la naturaleza, que crece y se regenera siempre por mucho que haya sufrido, el proceso interno que este arquetipo bloquea es idéntico. No se puede parar el desarrollo de una persona, de un ser vivo, que llegue a niveles de entendimiento, comprensión, capacidad mental y energética, conexión con otros niveles evolutivos, expansión de consciencia, si no hay “algo” en la misma persona que la frena desde dentro, ya que no existen mecanismos externos que hagan esta función de “tope” en ningún punto de la Creación, del universo o de nuestro planeta. Por lo tanto, será algo así como recuperar el tiempo perdido, poco a poco, una vez estén fuera, porque serán fuerzas “naturales cuánticas e internas” las que lleven el ritmo de desarrollo de la persona (que estará marcado por sus biorritmos “a nivel de partícula” cuando estos no se vean ralentizados artificialmente).

Esperemos que aquellos que los eliminéis veáis resultados en algún momento, aunque sea en retrospectiva, y notéis ese empujón hacia adelante en todos los aspectos de vuestra vida. Hay más cosas que quitar, y lo iremos haciendo poco a poco en los próximos artículos, hasta conseguir que nuestra psique no frene ni bloquee aquello que, internamente, busca siempre llevarnos hacia adelante y facilitar el salto al siguiente estrato superior de crecimiento al que toda energía tiende por defecto y por diseño de la “Creación”.


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