“Los dioses no se equivocan nunca”

Y, para muchas personas, “los dioses son omnipotentes”. Estas dos frases, la del título y la anterior, están en la base de otros dos arquetipos que vamos a eliminar con el artículo de hoy, pues ahora que hemos desmontado, o estáis en proceso de desmontar, algunos de los programas de la psique humana que controlan el proceso evolutivo de todos y cada uno de nosotros, existen otros que siguen provocando que siempre “miremos hacia afuera” a la hora de buscar ayuda para ese proceso evolutivo.

Un poco más sobre religión

Las religiones, como brevemente explicamos en el artículo anterior cuando mencionamos el arquetipo religioso, son un sistema de creencias imbuido principalmente en la esfera mental preconsciente y en su correspondiente base de datos en el cuerpo mental (subcapa preconsciente). Estos sistemas de creencias, de los cuales se han desarrollado varias versiones (una para cada religión del planeta o sistema de creencias del globo), se han ido instalando desde las primeras versiones del lhulu para que nunca miráramos dónde realmente están todas las respuestas, está toda la ayuda que necesitamos o podemos solicitarla y se encuentra el acceso a la “divinidad”: en nosotros mismos.

¿Por qué? Si eres una raza, como asimoss, que ha creado a otra, la humanidad, pero no quieres que tus “creaciones” conozcan el poder que yace en su interior porque no les has podido “cortar” el acceso a la “Creación” que todos los seres poseen a través de su Yo Superior, lo único que puedes hacer es engañarles para que siempre que tengan dudas “existenciales”, las respuestas las busquen fuera de ellos mismos y, de esta manera, tengas bajo control esa parte que la manipulación genética durante la creación de la humanidad no pudo cortar o bloquear al 100%.

Por este motivo, no hubo más remedio que inventar todo un sinfín de sistemas de creencias, adaptados a todos los tiempos y épocas históricas según el estado de consciencia de la humanidad y lo que se quería que estos supieran o dejaran de saber en cada momento, que sirviera para mantener la atención del ser humano buscando todas sus respuestas, su conexión con lo divino, sus esperanzas de conectar con la Creación, con la consciencia “cósmica”, etc., siempre “hacia fuera”, pidiendo ayuda para ello a otros seres (ficticios o semi-reales), creyendo que estamos sometidos a fuerzas superiores sin ser parte de las mismas, intentando que hubiera siempre intermediarios entre el ser humano y “lo eterno” y lo “divino”, etc.

Puntos de anclaje psíquicos para las creencias religiosas

Pero crear los sistemas religiosos y de creencias no era el problema, el problema es hacer que la psique del ser humano se ancle a ellos de manera que la personalidad no sepa que está conectado a los mismos, y no sepa que, aunque se declare “no creyente”, ateo o agnóstico, sigue estando regido por el arquetipo religioso de “creer que todo viene de fuera” y “buscar respuestas para todo siempre fuera”, sea de lo que sea, y respecto al tema que sea.

Para anclar estos sistemas religiosos se crearon varios arquetipos conectados entre sí, dos de ellos, los principales, tienen la función de insertar de forma inconsciente dos ideas fundamentales en la psique humana, muy por debajo de cualquier pensamiento racional o consciente, que subyace siempre a un nivel muy superficial, y que son aquellos de los que podemos darnos cuenta. Estos arquetipos mencionados, por ejemplo, o los otros que hemos desprogramado en los artículos anteriores, no podemos eliminarnos si no sabemos que existen, a menos que sean tus guías o tu YS quien te los haga notar, ya que son arquetipos de nivel 3, como explicamos también anteriormente, y están protegidos por decenas de otros programas y capas de patrones de comportamientos por encima, que son los que se activan y los que sí que podemos auto-observar si se activan, u otras personas pueden percibir en nuestra forma de ser, sin llegar nunca a descubrir los programas “base” que se encuentran “por debajo”.

Por lo tanto, dos ideas principales que rigen todo sistema de creencias y que están gestionadas por dos arquetipos que dictan que: los dioses siempre nunca se equivocan” y, “los dioses son omnipotentes. Con estas dos ideas, da igual que tipo de religión quieras crear y esparcir por el mundo, que ya tienes los anclajes asegurados en la psique humana para todo el tiempo de vida del avatar.

Dioses que cambian de nombre, de ropa y de mitología

¿Por qué se usa el término “los dioses”, en plural? Principalmente porque, inicialmente, asimoss tomaron el rol de las deidades para las primeras tribus o clanes de manus y lhulus, así que ellos mismos se hacían pasar por seres poderosos y divinos a los cuales había que rendir pleitesía. Con el tiempo, esto fue a más, y, literalmente, todos los dioses de todas las mitologías de todas las culturas del planeta han sido siempre asimoss o amoss haciendo ese papel durante miles de años y cambiando de nombre cuando tocaba. El Zeus griego que es el Júpiter romano es el mismo asimoss que era Ra en Egipto, Baal en la civilización cananea o Diaus Pitar en el hinduismo, igual que era el mismo “dios” hebreo Yahvé y el conocido como Enlil en Sumeria. Por otro lado, el mismo Quetzalcóatl azteca, inca o maya es el mismo Enki Sumerio o Amón Ra en Egipto. Otro de ellos, el mismo asimoss que era Marduk en Egipto sigue siendo… bueno, Marduk en la actualidad, pues es el asimoss de mayor rango presente ahora en la Tierra y le sigue “gustando” que se le denomine con el nombre egipcio con el que fue conocido en sus tiempos de gloria, cuando Enki y Enlil, Thor y Loki, se fueron a hacer otras cosas por otros lares y le dejaron el control de REC en nuestro planeta.

¿Cómo hacían para poder pasar de una cultura a otra o estar presentes en varias culturas simultáneamente con diferentes denominaciones? La longevidad asimoss o amoss, que también coparon algunos puestos importantes entre deidades mitológicas de pasadas civilizaciones, ha sido la clave. Con una vida “media” de más de 20.000 años terrestres por avatar asimoss, y con tecnología para cambiar de avatar transfiriendo consciencia y personalidad de uno a otro cuando un cuerpo ya no les servía o querían tomar otra forma, simplemente se desplazaban por el planeta con la imagen que deseaban proyectar para crear el arquetipo del dios al que pretendían representar, e iban dando diferentes nombres e historias a diferentes pueblos para que estos registraran en sus creencias y sistemas religiosos las diferentes ideologías y “leyes” que sus dioses dictaban para cada zona del planeta.

Así, siempre, un mismo ser de alguna de las razas de REC, ha sido continuamente el dios tal o el dios cual y solo han ido adaptándose a los tiempos para mantener su egregor recogiendo energía de los fieles que siguen rezándoles o creyendo en ellos (las tres religiones más importantes del mundo hoy, cristianismo, islamismo y judaísmo, vuelcan toda su energía en el egregor de Yahvé, pues todas tienen a Enlil como “dios” central con diferentes nombres y denominaciones), y han ido creando nuevos “dioses ficticios” (así como todo un elenco de seres, maestros, santos por aquí o por allá, personajes “nueva era” y todo lo que hayáis podido encontrar en cualquier sistema de creencias o cultura en nuestra historia) para seguir obteniendo el potencial energético que el anclaje de la psique humana hacia estos sistemas de creencias produce y mantiene en funcionamiento, para que estos arquetipos de “anclaje” no pierdan un enganche a algo “externo” y percibido como más poderoso que el propio ser humano.

Los “dioses” se equivocan y confunden también

¿Por qué entonces el concepto de “los dioses no se equivocan nunca”? Este primer arquetipo se insertó para obtener la obediencia de la humanidad en los albores de su creación, hicieran lo que hicieran asimoss o amoss con nosotros. Es decir, al ser razas con sus propias características e idiosincrasia, con sus propias peleas internas, con sus propias rivalidades y sus cambios de humor, de ideas y de planes, había que insertar un programa en el que siempre se aceptara de forma inconsciente que, hicieran lo que hicieran, o dictaran lo que dictaran, siempre tenían razón y siempre era algo positivo.

Así, con el tiempo, imaginad la de siglos que hemos pasado pensado cosas como no se puede llevar la contraria a los designios de dios” o “si esto pasó así seguro que es porque Dios lo quiso”. Estas frases son demoledoras, pues nos quita todo el poder sobre el control de nuestra vida y de nuestra realidad, pero son frases que, constantemente, muy por debajo del umbral de la consciencia, emite sin parar en forma de pulso preconsciente este arquetipo. Por otro lado, para compensar la idea de que todo lo que venía de fuera era correcto, se tuvo que insertar otro arquetipo: el que emite que “los dioses son omnipotentes”, ya que, de lo contrario, si aparecían como débiles, peleándose entre ellos, frágiles ante otros de su propio clan o perdedores ante la lucha entre facciones opuestas, los lhumanus percibirían sus debilidades y sus “rasgos” y cualidades “inferiores” también, como cualquier otro ser que tiene sus valores y virtudes y sus defectos y problemas. Para que estos últimos no fueran tomados en cuenta por la psique lhumana, y siempre se viera a REC como “todopoderosos”, este arquetipo fue instalado y puesto a funcionar en “piloto automático”, oculto en la psique, lo cual, varios niveles de funcionamiento por encima, nos lleva a la otra frase de “no se puede luchar contra el destino”, “es un castigo de dios”, “dios así lo ha querido”, “por la gracia de dios”, etc. Aquí “dios” se sustituye por la “deidad” principal de cada religión y el concepto sigue siendo el mismo.

Con estos dos anclajes tan fuertemente insertados en nosotros no les ha sido difícil mantener durante miles de años varios sistemas de creencias en funcionamiento, aunque hayan tenido que variarlos, cambiarlos, adaptarlos o tergiversar ideas o conceptos de otros para ello, pues, simplemente, los dos programas anteriores se adaptan tremendamente bien a cualquier ideología y sirven para que, en cualquier cultura o zona del planeta donde haya un ser humano, haya un sistema de creencias al cual conectar ambos arquetipos para que siga creyendo que todo lo que en algún momento pueda necesitar o desear, tiene que venir del sistema de creencias que profese y al que debe someterse (de forma inconsciente), bien directamente, o bien a través de los intermediarios creados para ello (las “iglesias” de toda religión y los estratos sacerdotales de las mismas).

Eliminación y desprogramación

Para eliminarlos, como siempre, haremos la siguiente petición a nuestro Yo Superior, ahora que ya hemos comprendido su funcionamiento y su ubicación, y no será difícil sacarlos de su posición actual como hemos venido haciendo con las desprogramaciones anteriores. La petición es la siguiente, varias veces, hasta que confirméis por cualquiera de los métodos que uséis, que se ha completado al 100% la desprogramación que tenéis a continuación:

Solicito a mi Yo Superior y doy permiso permanente para que elimine, borre y desprograme por completo los arquetipos presentes en mis esferas mentales, cuerpo mental y resto de elementos de mi psique relacionados con los conceptos de “omnipotencia” y “no equivocación” por parte de aquellos percibidos como seres superiores, divinos y con poder sobre nosotros. Solicito que se borren todos los programas, implantes, dispositivos, elementos y protecciones que impiden el acceso a estos arquetipos, así como que se elimine todo el sustrato de datos y formas mentales que los sustentan. Solicito que se corten las conexiones con todos los sistemas de creencias no acordes a mi bien mayor que están gestionados por estos arquetipos devolviéndome el poder de gestionar mi propia realidad a través de mi Yo Superior y de mi propia conexión interna con la “Creación”, a través de la cual poseo la capacidad de acceder a toda la ayuda, asistencia y apoyo que necesito en todo momento, para toda mi vida. Gracias.”

Están algo nerviosos, aquellos miembros de REC y SC que monitorizan el estado de aquello que publicamos y vamos explicando cómo desmontar, no porque de momento estemos siendo un problema “macro” para ellos, pues soy consciente de que todavía muy poquitas personas en todo el planeta han llegado a quitarse todos estos programas y filtros y arquetipos mentales publicados y descritos en estos últimos años, sino porque jamás en toda la historia de la humanidad pensaron ni siquiera que llegaríamos a conocer su existencia, y a tener la capacidad de seguir revirtiendo el poder que siempre han tenido sobre nosotros.

Sigamos manteniéndoles así y sigamos adelante, pues hay mucho más material que todos nuestros YS están deseando entregar y hacer público para que, quien lo desee, termine por salirse de su control, al menos en la medida en la que podamos ir explicando cómo hacerlo y manteniendo las medidas de seguridad apropiadas para ello.


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