Quién y cómo se hacen las reparaciones energéticas planetarias

En el anterior artículo hemos citado diferentes acciones que se están llevando a cabo para asegurar la sostenibilidad y supervivencia del planeta como ser vivo, y como reserva de vida para muchas otras especies animales y vegetales conscientes, que lo usan como base evolutiva, ya que, de lo contrario, de no producirse esta intervención, no llegaríamos a buen puerto con la separación de realidades a partir de la separación de líneas temporales que se está dando y, esa nueva realidad, esa nueva “matrix” que está “solidificándose” y “bajando” en densidad hacia el plano físico, no tendría un sustrato actual que le hiciera de base para aguantarse mientras dura todo este proceso.

Para entender por qué se tiene que actuar primero a nivel etérico para luego poder reparar a nivel físico, hemos de entender que los seres que reparan o que están haciendo estos trabajos no poseen una estructura energética, en su configuración como seres conscientes, tan densa como la humana, por lo tanto, no pueden “bajar” al plano sólido, coger un pico y una pala y empezar a tapar agujeros, o abrir huecos en las paredes de la corteza terrestre para dejar salir una acumulación de energía que está a punto de explotar.

Como no pueden hacerlo y, nosotros, los humanos, no vamos a hacerlo, pues en general no tenemos herramientas, conocimientos ni potencial para ello, se han de activar los mecanismos de auto-regeneración planetaria y los procesos de reconfiguración de la materia y de sanación y recuperación de la misma, sanando primero los “moldes“ energéticos y las plantillas de las estructuras de la Tierra, para que, luego, la materia “sólida”, que no deja de ser pura energía en otro estado de densificación, se amolde y se adapte a la estructura y contrapartida etérica reforzada, dando lugar a una “reparación automática” en el plano físico (a nuestros ojos y entendimiento), debido a que la propia materia, átomos y partículas que están ahora caóticamente y distorsionadamente formando parte de las estructuras de la Tierra se habrá reconfigurado por completo.

Por lo tanto, en algunos meses, que es lo que se estima que tardarán en completar la lista de tareas que visteis en el artículo anterior, el propio planeta en el plano en el que nosotros lo percibimos empezará a auto-ajustarse y auto-balancearse, pero no será porque simplemente “sucede” y listo, sino porque cada viga etérica, cada capa energética, cada sustrato de la atmósfera, de los mares  y ríos, habrá empezado a ajustarse a otro estado vibracional acorde al nivel de las reparaciones etéricas que se puedan llegar a efectuar.

¿Hasta dónde van a llegar? ¿Tendremos un planeta sano, limpio y cristalino al finalizar estos procesos?

No, ni de lejos. Harían falta décadas de trabajo para ello e intervención tecnológica, no solo energética, por parte de otras razas para ello. Tendremos un planeta que no se romperá en unos 25-30 años, que es lo que se estima (depende de la guerra y oposición que den las razas en control) que tardará la nueva realidad en estar lista para el “traspaso” de aquellos que se encuentren en la línea 42, ya a nivel físico. Así que hay que hacer las reparaciones mínimas para que, al menos, el planeta dure otros 30 años y, luego, ya se verá, pues es decisión de Kumar y de sus jerarquías lo que suceda con su “cuerpo físico” en su versión 7,8Hz, y no hay nada que podamos hacer nosotros para cambiar las decisiones que tome el planeta al respecto.

Por lo tanto, las noticias son buenas en ese aspecto, tenemos millones de seres que, desde hace un par de semanas no descansan día y noche para devolver a la Tierra un mínimo de estabilidad y de equilibrio y, a nosotros, nos proporciona un tablero de juego para seguir experimentando, creciendo y aprendiendo, subiendo de nivel dentro de la línea temporal en la que estemos, completando nuestras desprogramaciones, sanaciones y procesos evolutivos y esperando, como ya sabéis, a ver cómo se desarrollan las cosas en la línea 33.

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