Sistemas Externos: cuerpos y capas del sistema energético a lo largo del camino evolutivo

Es toda una odisea conciliar a veces las terminologías de aquellas fuentes que nos explican los componentes del ser humano, especialmente cuando se usa la misma palabra para designar diferentes cosas. No es de extrañar que tengamos una confusión total sobre a que se están refiriendo en un libro con un término, cuando en otro, con ese mismo término, hablan de otra cosa.

Sistemas Internos vs Sistemas Externos

En el curso de Sanación Akáshica cuando estudiamos el sistema energético para explicar el tema de los bloqueos hablamos de sistema internos cuando queremos referirnos a los componentes del ser humano que existen mientras estemos vivos, y estos incluyen por ejemplo a los chakras o las capas del aura, los tantiens, el sistema de canales y algunos cuerpos sutiles. Y hablamos de sistema externos cuando nos referimos a aquellas partes de nuestro ser que “perviven” tras el fallecimiento del cuerpo orgánico que ocupamos. Vamos a ver ahora los sistema externos y su evolución a través de las diferentes “densidades” o niveles evolutivos.

Los cuatro cuerpos del ser humano

En este nivel actual, estamos “hechos” o constituidos por cuatro cuerpos sutiles que se unen al cuerpo físico orgánico que ocupamos como receptáculo: el cuerpo etérico, el cuerpo emocional, el cuerpo mental y el cuerpo causal o espiritual. El cuerpo espiritual es directamente el traje que el alma usa entre vidas como único “recubrimiento”, y el cuerpo etérico es el envoltorio energético que recubre el vehículo físico y orgánico que ocupamos. Está definición es la que hacen fuentes “terrestres” como Gurdjieff, así como fuentes “canalizadas” como las transmitidas por Barbara Brodsky.

Los que estáis interesados en temas de proyección astral, o salidas fuera del cuerpo, sabéis que también se usan los nombres de holochakra, psicosoma, mentalsoma y alma para estos cuatro cuerpos o capas, siendo el “soma”, el cuerpo físico (especialmente en la ciencia de la proyecciologia)

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En una salida del cuerpo, lo primero que se “deja” atrás es la energía del cuerpo energético o holochakra, que queda activa alrededor del mismo, y nos proyectamos con el psicosoma (cuerpo emocional), mentalsoma (cuerpo mental) y por supuesto con el cuerpo causal y el alma que somos en realidad. Muchas veces usamos el término cuerpo astral para referirnos al conjunto de estos tres últimos cuerpos, que son con los que nos proyectamos en conjunto normalmente, pero el cuerpo astral como tal corresponderia únicamente a la definición de cuerpo emocional.

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© IAC – Proyección astral de Psicosoma + Mentalsoma

El problema viene con la terminología  que tenemos para definir también los componentes del sistema energético del cuerpo físico, tal y como os decía en la introducción, porque también llamamos “cuerpos” a las 7 capas del aura, que, en realidad, es un componente de la estructura etérica que poseemos. Así que hablamos de cuerpo etérico como la primera capa del aura, cuerpo emocional como la segunda, cuerpo mental la tercera, cuerpo astral la cuarta, cuerpo transetérico la quinta, cuerpo celestial la sexta capa y cuerpo cetérico o espiritual la séptima. No es raro que tengamos problemas para saber de que estamos hablando en cada caso o como se relacionan todos estos componentes. Otros autores hablan de “varnas” para las capas del aura, y de “cuerpos” para las “capas” del sistema energético.

Aura

Varnas, Capas del Aura, pertenecen exclusivamente
al sistema energético del cuerpo etérico

En nuestro nivel actual, el cuerpo emocional es el principal director de nuestra vida, pues en todas las personas son las emociones las que dirigen en gran parte nuestro comportamiento y aprendizaje actual, luego en menor medida, el cuerpo mental es lo que influencia nuestros patrones de comportamiento y las ideas, creencias y pensamientos que tenemos y generamos. Puesto que además estamos en una densidad muy solida, es el cuerpo energético, etérico u holochakra el que se encarga de interactuar principalmente con el traje físico que es el cuerpo humano que usamos.

Perdida paulatina del cuerpo emocional en siguientes niveles de consciencia

Una vez graduados al siguiente nivel, sea el que sea, el trabajo evolutivo que hace el alma no necesita ya de un vehículo físico tan “sólido” como el que conocemos en nuestro nivel actual, la palabra clave aquí es “entorno físico variable”, parcialmente “etérico”, por lo que el alma necesita simplemente un sistema energético menos denso y más elevado en vibración, con un cuerpo etérico, cuerpo emocional y cuerpo mental recubriéndola junto con el cuerpo causal. Las proyecciones emocionales y mentales son las que forman la realidad en este nivel, pero se trabaja en la disolución paulatina del cuerpo emocional, a través de las lecciones de amor y compasión, hacia una predisposición en la cual las emociones no dan lugar o no manifiesten  y no dominen el comportamiento de la entidad como lo hacen en la realidad actual.

El trabajo evolutivo de niveles superiores, siendo la sabiduría y el conocimiento las lecciones principales de estos niveles, se basan en el trabajo progresivo con el cuerpo mental, y la total disolución del cuerpo emocional, como preparación para la graduación a “escalones de consciencia” donde predomina solo la parte mental de aquello que somos. Es un proceso que dura eones, y el ser humano recién comienza su andadura para el salto a un nivel mas elevado aun dentro del mismo nivel evolutivo “3D” en el que estamos, por lo que nos queda mucho camino por andar como especie antes de que estos cambios se produzcan.

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